Algunos detalles sobre el proceso de curación del tatuaje

Tatuaje en proceso de curación

Junto con los mitos sobre tatuajes, hay algo que genera muchas dudas y confusiones en aquellas personas que van a realizarse su primer tatuaje sin asesoramiento previo por alguien que haya pasado en más de una ocasión por esta fantásticas experiencia. Hablo del proceso de curación del tatuaje. En torno a dicho proceso hay muchas dudas y en ocasiones, veremos como varios tatuadores pueden responder de manera distinta a una misma pregunta.

¿Puedo ir al gimnasio tras hacerme un tatuaje? En parte, la respuesta podría ser tanto sí como no. Es decir, no sería lo ideal, pero si el tatuaje es pequeño, cumplimos con las pautas de higiene y tenemos mucho cuidado, no habría problema en acudir al gimnasio para levantar algunas pesas. Sin embargo, como bien digo, no sería lo ideal. Ahora bien, sería muy distinto si preguntamos sobre acudir a la piscina.

Tatuaje Curado - antes y después

Tatuaje Curado – El antes y el después

En este caso, la respuesta en cualquier caso debería de ser NO. Debemos evitar nadar en una piscina (privada o pública) así como en el mar durante las dos primeras semanas tras habernos hecho un tatuaje. Debemos de recordar que se trata de una herida en la piel y tanto el cloro como la sal del mar son malas compañías para su correcta curación. Si quieres que el tatuaje por el que has pagado una buena cantidad permanezca en las mejores condiciones durante el mayor número de años posibles, debes evitar esto.

Otra de las principales cuestiones que hay alrededor del proceso de curación del tatuaje es si debemos de tenerlo tapado (a pesar de destaparlo varias veces al día para limpiar la zona y cambiar el material usado para taparlo) o es mejor dejarlo al aire libre. En este caso, las respuestas pueden ser distintas y todas ellas correctas. Si el mismo día o durante los siguientes vamos a trabajar y hay posibilidad de marcharnos (tierra, polvo o productos químicos) lo mejor es tener el tatuaje tapado y limpiarlo varias veces al día.

Si vamos a permanecer los primeros días en casa o hay pocas probabilidades de que se ensucie la zona en la que nos hemos hecho un tatuaje, lo mejor es dejarlo al aire para que la piel pueda respirar de mejor manera y se acelere el proceso de curación.