El Málaga CF celebra el ascenso cumpliendo promesas: tatuajes y cambios de look radicales

  • El técnico Juanfran Funes cumple su palabra tatuándose un diseño inspirado en Kung Fu Panda y el lema 'Los bichos'.
  • Varios integrantes de la plantilla malaguista han optado por cambios de imagen drásticos, con tintes rosas y rapados al cero.
  • La celebración oficial en Alhaurín de la Torre sirvió de escenario para que el grupo cerrase una temporada histórica tras ocho años de espera.
  • Las redes sociales de los jugadores, como las de Adrián Niño, han servido de escaparate para mostrar el proceso de estos retos cumplidos.

Tatuaje conmemorativo ascenso Málaga CF

Han pasado ocho largos años desde que la capital de la Costa del Sol vibró por última vez con el fútbol de élite, pero la espera ha terminado de la forma más épica posible. Tras certificar su regreso a la Primera División al vencer a la UD Almería en una eliminatoria de infarto, el Málaga CF ha desatado una locura colectiva que no solo se ha quedado en las gradas de La Rosaleda, sino que se ha trasladado directamente a la apariencia física de sus protagonistas.

Las celebraciones, que comenzaron en el propio autobús de vuelta y continuaron en una conocida discoteca de Teatinos, han tenido su punto álgido en una reunión privada en una finca de Alhaurín de la Torre. Allí, entre familiares y amigos, el sentimiento de pertenencia ha quedado sellado de forma definitiva, con promesas grabadas a fuego en la piel y el cabello que demuestran que este ascenso es mucho más que un éxito deportivo.

El técnico Juanfran Funes y su primer tatuaje

Juanfran Funes tatuándose tras el ascenso

Uno de los momentos más comentados de este domingo ha sido ver al míster, Juanfran Funes, sentado pacientemente mientras un tatuador profesional trabajaba en su brazo. El encargado de inmortalizar el ascenso ha sido Emilio Fernández, un artista con taller en Nerja, quien diseñó una pieza cargada de simbología que el propio técnico había pactado con sus pupilos en caso de lograr el objetivo.

El diseño elegido fusiona la superación con la identidad del vestuario, mostrando al protagonista de la película Kung Fu Panda rodeado de buques, haciendo honor al apodo del equipo durante esta campaña. No podía faltar la inscripción Los bichos, término que Funes ha utilizado recurrentemente para referirse a sus jugadores en las ruedas de prensa y que ahora lucirá para siempre como recuerdo de una temporada inolvidable.

Esta elección no es casual, ya que el entrenador granadino suele recurrir a metáforas y citas del cine de animación para motivar a su plantilla. De hecho, se sabe que en sus charlas ha destacado que el presente es un regalo, una filosofía que ha llevado al conjunto malaguista a escalar posiciones en la tabla tras un inicio de curso complicado en el que llegaron a coquetear con la zona baja.

Cambios de imagen y peluquería improvisada

Jugadores del Málaga con el pelo teñido

Más allá de la tinta, la peluquería ha sido la otra gran protagonista de estos días de fiesta. El madrileño Carlos Dotor fue uno de los más madrugadores al dejarse rasurar la cabeza al cero en el mismo vestuario del estadio almeriense, una escena algo cómica ya que el trabajo quedó a medio hacer durante la comparecencia ante los medios, terminándose finalmente durante la noche de fiesta en Málaga.

El color rosa se ha convertido en la tendencia inesperada del vestuario, con jugadores como Diego Murillo o Aarón Ochoa luciendo un tono muy similar al estilo de artistas internacionales. Otros, como Javi Montero o Joaquín, también se han sumado a la moda de los tintes de colores llamativos, apareciendo con tonalidades azules y rubias que contrastan con la sobriedad habitual de la equipación blanquiazul.

Este ambiente de alegría y camaradería refleja la unión de un grupo que ha sabido conectar de nuevo con toda una provincia. La rúa programada para recorrer las calles de la ciudad permitirá a miles de aficionados ver de cerca estos hitos estéticos y sentimentales que ya forman parte de la historia viva del club, demostrando que cuando se cumple una palabra, el éxito sabe mucho mejor.

Todo este proceso de transformación física es el reflejo de una gesta que ha devuelto la ilusión a una afición que nunca abandonó a su equipo. Desde las promesas más discretas hasta los tatuajes de gran formato, cada gesto sirve para conmemorar que el Málaga vuelve a ser de Primera División, dejando atrás los fantasmas del pasado para centrarse en un futuro que ya se empieza a escribir con letras de oro.


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