El fútbol argentino tiene una nueva historia que trasciende la cancha. Leonel Flores, la joven promesa de Boca Juniors, pasó de celebrar un golazo en la Copa Sudamericana a protagonizar un momento que dio la vuelta al mundo: un imponente tatuaje en el pecho que no dejó indiferente a nadie. El delantero de 19 años, que viene de anotar un tanto espectacular ante Recoleta, sorprendió a todos con un diseño de tres ángeles que rápidamente se convirtió en tendencia.
El encargado de revelar la obra fue el tatuador Gerko.Tattoo, quien compartió en sus redes sociales el video completo de la sesión. “De meter un golazo a visitar mi estudio”, escribió el artista junto a las imágenes, haciendo referencia directa al gran momento que atraviesa el juvenil. La publicación no tardó en viralizarse y acumuló miles de reacciones en cuestión de horas, mientras los hinchas debatían sobre el significado del diseño y el momento elegido para realizarlo.
Un diseño que da que hablar
El tatuaje de Flores no es uno más. Se trata de tres ángeles con gestos que remiten a “no oír, no ver y no hablar”, una imagen que muchos interpretaron como un mensaje directo ante las críticas. En las redes sociales, los simpatizantes xeneizes no tardaron en hacer memes y comparaciones, vinculando el diseño con el popular juego “Copero”, donde los futbolistas pueden ganar o perder valoración según las decisiones que tomen, incluida la de hacerse un tatuaje.
El propio Gerko.Tattoo no ocultó su entusiasmo por haber tenido al juvenil en su estudio. “Hoy tuve el placer de tatuar a Leo Flores y la verdad… salió un videazo”, escribió el artista, que ya ha trabajado con otros futbolistas argentinos como Maher Carrizo, Lautaro Rivero, Christian Ordóñez o Joaquín Ruiz. La sesión quedó registrada en un video que muestra el proceso completo, desde los primeros trazos hasta el resultado final, y que se propagó rápidamente entre los aficionados.

El momento dulce de Flores en Boca
Más allá de la tinta, Flores está viviendo un presente soñado con la camiseta azul y oro. Desde que Rodolfo Arruabarrena le dio continuidad, el delantero disputó los ocho partidos oficiales que lleva el equipo en el semestre, completando los noventa minutos solo ante Newell’s. En ese trayecto, convirtió dos goles: uno a Sarmiento por la Copa Argentina y otro a Recoleta por la Sudamericana, este último una verdadera obra de arte con una definición de sobrepique desde fuera del área.
Su rendimiento no pasó desapercibido y ya compite por un puesto en el once titular con Sebastián Villa, el experimentado delantero por el que la dirigencia pagó 7 millones de dólares en este mercado. En el Boca Predio, sin embargo, no hay sorpresa: desde su llegada en 2014, cuando fue detectado por captadores del club en las infantiles, Flores era señalado como una de las joyas de la cantera. Los ojeadores lo definieron como “potrero puro” cuando lo vieron por primera vez, con apenas 7 años.
Nacido en Beccar el 6 de febrero de 2007, Flores comenzó a jugar en El Zorzal de San Isidro y luego pasó por Ballester y Barrufaldi antes de incorporarse a Boca. En septiembre de 2024 firmó su primer contrato profesional, renovado hasta junio de 2029, y en la Reserva fue una de las figuras, llegando a marcar cuatro goles en un mismo partido ante Aldosivi. Su producción en divisiones inferiores siempre acompañó las expectativas, y ahora empieza a demostrarlo en Primera.
El antecedente de Pavón y las críticas
El tatuaje de Flores no solo generó memes y elogios, sino también algunas críticas por el momento elegido. En plena competencia y con la revancha copera en el horizonte, varios hinchas cuestionaron que el juvenil se realizara un diseño de semejantes dimensiones. El recuerdo de Cristian Pavón volvió a escena: en noviembre de 2018, pocos días antes de la primera final de la Copa Libertadores ante River, el delantero mostró un enorme tatuaje de un águila en el pecho, una decisión que también generó controversia.
El antecedente de Pavón se convirtió en un tema recurrente en las conversaciones de los aficionados, que comparan ambas situaciones por el tamaño del diseño y el contexto competitivo. Sin embargo, también hay quienes defienden al juvenil, argumentando que cada futbolista tiene derecho a expresarse como quiera y que el tatuaje no debería afectar su rendimiento. La polémica está servida, pero lo cierto es que Flores sigue enfocado en su carrera y en demostrar que tiene madera para triunfar en el club de sus amores.
Un futuro prometedor
Con apenas 19 años, Flores ya dejó momentos que quedarán en la memoria de los hinchas. Su gol ante Recoleta, el festejo imitando a Carlos Tévez a pedido de Miguel Merentiel y las comparaciones con el Apache son solo el comienzo de una historia que promete. El propio juvenil reconoció que toma como referencia a Exequiel Zeballos y que sueña con seguir creciendo en el club. “Me ayudan mucho, me piden que encare, que no pierda eso”, confesó en zona mixta tras el partido ante Recoleta.
El tatuaje en el pecho es, para muchos, una marca más en una carrera que recién empieza. Mientras Boca se prepara para la revancha ante Recoleta y el próximo duelo ante Platense, el nombre de Leonel Flores sigue sonando con fuerza. Entre goles, gambetas y ahora un diseño que da que hablar, la joya de Boca demuestra que no le tiembla el pulso ni adentro ni afuera de la cancha. El futuro es suyo, y el mundo xeneize ya lo sabe.
