Leyendas urbanas sobre tatuajes ¿son ciertos estos rumores?

Las leyendas urbanas son relatos contemporáneos pasados de boca en boca que, por su oscuro contenido y moraleja, sobreviven muy fácilmente, aunque en la mayoría de los casos no pasen de ser simples rumores. Posiblemente os suenen algunas leyendas urbanas muy famosas como la de la chica de la curva o la de Walt Disney (ya sabéis, la de lo tienen guardado en una nevera). Pero, ¿os habéis preguntado alguna vez si hay leyendas urbanas sobre tatuajes?

Sí, las hay. En este post veremos tres de las más famosas.

Calcomanías de LSD para enganchar a los niños incautos

La que posiblemente sea la leyenda urbana sobre tatuajes más conocida sea la del camello que se dedica a regalar calcomanías (esos tatuajes de quita y pon que se adhieren a la piel con agua) con LSD en la puerta de los colegios para enganchar a los niños y conseguir más clientes.

Evidentemente, éste es un rumor absolutamente falso.

Sin embargo, es interesante ver cómo ha ido sobreviviendo a la leyenda, que no conoce la barrera del tiempo (lleva en activo desde al menos los años 70) ni del espacio (se cuentan numerosas versiones de la leyenda por Estados Unidos y Europa). A medida que ha ido pasando el tiempo, también han ido cambiando las calcomanías de LSD: primero fueron de Mickey Mouse y más tarde de Bart Simpson. Incluso la leyenda en sí cambiaba de un lugar a otro, pero conservando la misma moraleja. Por ejemplo, en mi colegio lo que regalaba el camello no eran calcomanías, sino dibujos de Goku impregnados de droga, así, en general.

No hay ni que decir que nadie vio nunca al misterioso camello y que el mayor peligro que tenían las fotocopias con dibujos de Goku que circulaban a la hora del recreo era la de hacerte un corte en el dedo.

Los tatuajes de henna son peligrosos

Existe un rumor en Internet sobre una madre que envió un correo advirtiendo sobre los peligros de la henna después de que sus hijos desarrollaran una fuerte reacción alérgica a la p-fenilendiamina tras tatuarse con henna, con lo que ya no podrán teñirse jamás el pelo, tomar ciertos medicamentos o usar ciertos cosméticos.

El tinte de henna suele ser marrón o anaranjado.

Aunque no hay que ser alarmistas, este rumor, en parte, es cierto. Aunque la henna pura no causa reacciones alérgicas tan graves, la “henna negra” ya es harina de otro costal. Este tipo de henna es una versión sintética de color negro que sí puede desencadenar este tipo de reacciones alérgicas tan graves. Para evitar sustos y si queremos un tatuaje de henna, lo mejor es optar por un producto seguro, del que sepamos todo lo que lleva.

¿Si llevo un tatuaje me pueden poner la epidural?

El rumor final que analizaremos es otra de las dudas que van surgiendo aquí y allá, relacionada con el parto. ¿Pueden las mujeres embarazadas pueden recibir la anestesia epidural al ponerse de parto si llevan un tatuaje en la zona baja de la espalda? El rumor dice que la aguja puede arrastrar la tinta hasta la médula.

Hay una gran diversidad de opiniones entre los especialistas. Algunos anestesistas dicen que es sólo un rumor porque la tinta no está en estado líquido, sino que simplemente mancha la piel. Además, dicen que el instrumental está diseñado para no arrastrar nada hasta la médula (ni piel ni tinta).

Sin embargo, otros especialistas afirman que no es seguro, ya que hay algunos tatuajes cuya tinta incluye químicos nocivos que es mejor que no pasen a la médula. En todo caso, sed prudentes y consultad con un médico si tenéis un tatuaje en esa zona y os tienen que poner la epidural o haceros alguna otra prueba médica.

Puede que por su fama de controvertidos, el mundo del tatuaje no está exento de rumores e historias para meternos miedo. Como siempre, lo mejor para solucionar toda duda es hablar con un especialista (¡nada de vuestro cuñado!) y transmitirle vuestras dudas.

Y vosotros, ¿conocéis alguna leyenda urbana sobre tatuajes? ¡Contádnosla!


Categorías

Tatuajes

Nat Cerezo

Licenciada en Traducción e Interpretación, traductora y redactora freelance. Me encanta leer, los gatos y los videojuegos. La primera vez que me... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *