Los peligros de tatuarse bajo sedación en centros no autorizados

  • Las sociedades de anestesiología denuncian el uso de sedación en estudios de tatuaje sin licencia sanitaria.
  • Se investiga un posible caso grave de hospitalización en Bogotá tras un procedimiento irregular.
  • La sedación es una práctica médica compleja que requiere monitorización constante y personal especializado.
  • Expertos proponen mesas técnicas para regular y vigilar estrechamente estas intervenciones fuera de los quirófanos.

Tatuajes bajo sedación en centros médicos

Últimamente se ha puesto bastante de moda lo de tatuarse piezas grandes sin pasar por el mal trago del dolor, recurriendo a la sedación para aguantar sesiones maratonianas. El problema viene cuando esta práctica, que requiere una supervisión médica de lo más rigurosa, se traslada a locales que no tienen ni pies ni cabeza a nivel sanitario, poniendo en un brete la salud de los clientes que solo buscan un dibujo nuevo en su piel.

La voz de alarma ha saltado con fuerza en Bogotá, donde las principales sociedades de anestesiología han puesto el grito en el cielo tras detectar que varios establecimientos están ofreciendo estos servicios sin contar con las habilitaciones necesarias>. No es ninguna broma, ya que se sospecha que una persona ha acabado ingresada en el Hospital Simón Bolívar tras someterse a uno de estos tatuajes peligrosos y los riesgos que conlleva un estudio que no cumplía con los requisitos mínimos de seguridad.

Tatuajes peligrosos
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La sedación no es un juego de niños

Desde la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación han sido muy claros: sedar a alguien no es simplemente dejarlo frito un rato. Es un acto médico que puede comprometer la vía aérea del paciente y provocar una depresión respiratoria de caballo si no se controla bien. Por eso, que se haga en un estudio de tatuajes convencional, sin el equipo de reanimación a mano, es una temeridad que podría acabar en tragedia.

Riesgos de la anestesia en tatuajes

Los expertos insisten en que cualquier procedimiento que altere el estado de conciencia necesita de un especialista que vigile las constantes vitales en todo momento. No basta con que haya alguien que sepa un poco del tema; se requiere un sistema sanitario preparado para dar respuesta si la cosa se tuerce y el paciente necesita, por ejemplo, una intubación de urgencia por complicaciones hemodinámicas.

Inspecciones y mano dura en los barrios

La Secretaría de Seguridad ya se ha puesto las pilas y ha empezado a realizar inspecciones en zonas como Barrios Unidos, donde pillaron un local haciendo tatuajes con sedación sin tener ni la cualificación ni los permisos exigidos. Aunque contaran con personal sanitario, el sitio en sí no era una clínica habilitada, lo que invalida cualquier garantía de seguridad para el usuario que decide ponerse en sus manos.

Ante esta situación, se ha solicitado formalmente a las autoridades que se investigue a fondo qué tipo de medicamentos de uso restringido se están utilizando en estos locales. La trazabilidad de estos fármacos es vital, ya que su administración fuera de un entorno hospitalario es ilegal y extremadamente peligrosa, especialmente si no se conoce la procedencia o el estado de conservación de las sustancias empleadas.

Tatuajes
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Propuestas para mejorar la seguridad sanitaria

Para intentar atajar el problema de raíz, las sociedades médicas han propuesto crear una mesa técnica donde se sienten todos los implicados, desde el Ministerio de Salud hasta los gremios de anestesiología. La idea es establecer unos criterios de seguridad claros y que no haya lugar a dudas sobre dónde y cómo se pueden realizar estas intervenciones, reforzando la normativa vigente para que no haya picaresca.

También quieren meterle caña a la pedagogía, lanzando campañas para que la peña sepa que tatuarse bajo sedación en un garito cualquiera es jugársela mucho. Al final, lo que se busca es que el ciudadano sea consciente de que su vida vale mucho más que ahorrarse un poco de dolor o buscar la comodidad de un estudio que no pasa los controles de salud pertinentes.

Es fundamental que cualquier usuario que esté pensando en dar este paso verifique primero que el centro cuenta con la licencia de servicios de salud necesaria. La prudencia es la mejor aliada para evitar sustos innecesarios, asegurándose de que el personal al cargo sea especialista y que el entorno disponga de monitorización continua. Proteger la salud pública en este ámbito requiere tanto de una vigilancia estrecha por parte de la administración como de un comportamiento responsable por parte de quienes deciden hacerse un tatuaje de estas características.