Por qué me duele el piercing del ombligo

Cada vez que nos ponemos un piercing, siempre hay un riesgo de que el olor aparezca en la zona. Es algo bastante frecuente y de lo que no debemos preocuparnos. Pero claro está, que también hay que descubrir los motivos y si dicho dolor persiste muchos días, entonces tendremos que ponerle solución rápidamente.

Si te estás preguntando, por qué me duele el piercing del ombligo, hoy te dejaremos con las mejores respuestas que podrías esperar. De este modo, sabrás qué pasos hay que dar y cuando puedes estar totalmente tranquilo. Un piercing que puede ser muy sexy pero que también puede acarrear diversos problemas.

Los riesgos de un piercing en el ombligo

Cada vez que pensamos en hacernos un piercing, hay riesgos. Eso lo tenemos que dejar claro. Porque a pesar de que hay zonas más sensibles que otras, todas ellas estarán expuestas a algunos factores, casi inevitables. Aunque hay algunos riesgos severos como transmisión de ciertas enfermedades, todo ello se puede prevenir si en lugar donde nos lo vamos a hacer cumple con las normas de seguridad. Tras ello, la curación del piercing puede ir desde los tres hasta los seis meses, aproximadamente.

Por qué me duele el piercing del ombligo

Se dice que es una de las zonas más expuestas a padecer ciertas infecciones. Es por ello que si te preguntas por qué me duele el piercing del ombligo, aquí tendrás la respuesta. Los hongos pueden aparecer de una manera más que evidente. Esto es porque se trata de una zona que cuenta con bastantes roces. De hecho el proceso de curación es bastante largo debido a que siempre encuentra un factor para que éste se frene. El roce de la ropa o el sudor pueden ser algunos de los más frecuentes.

Para intentar minimizar sus efectos, nada como llevar una buena rutina de higiene. Esto nos salvará de tener que padecer ciertas molestias en esta zona. Aunque seguro que te lo indicarán, no está demás el recordar que durante los primeros días hay que limpiar bien la zona, un par de veces cada día. El agua y un jabón anti-bacterial pueden ser tus mejores aliados. Pero como bien decimos, te lo explicarán en el lugar donde te lo hayan hecho.

Tendrás que seguir a rajatabla todos sus consejos. Solo de este modo, estaremos haciendo todo lo correcto para evitar las infecciones. Aunque también hay que recordar, que a pesar de lavarlo bien, no estamos exentos de que haya algún enrojecimiento o bien, un dolor ligero durante un par de días. Sería algo totalmente normal. Por un lado, por el tema de la ropa que hemos mencionado pero también por las posturas y los roces derivados del propio cuerpo. Así que, si notas la zona del ombligo dolorida, como si tuvieras una herida, estás en el camino correcto.

Porque de hecho, la herida, la tenemos. Además, para seguir extremando las precauciones, siempre es mejor no dormir boca abajo. Son muchas las personas que tienen esta costumbre. Pues es mejor que durante unas semanas, la evites. Del mismo modo que tomar el sol o nadar en el mar y piscina. Siempre es preferible esperarnos un tiempo prudencial hasta que podamos ver que ya está casi curada. Claro que si el dolor persiste y si comienza un suave escozor o notas la zona hinchada, entonces es mejor que acudas a tu médico. Sobre todo cuando ya han pasado unos días desde que te hayas hecho el piercing.

En algunos casos, aunque no es algo frecuente, sí puede haber un rechazo. Es por este motivo que te indicamos de nuevo, que solo tu médico puede corroborarlo. La irritación de la piel, la inflamación de la herida y por supuesto el dolor serán algunos de los motivos que lo confirmen. ¿Te ha pasado alguno de ellos?.


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Susana Godoy

Desde pequeña tenía claro que lo mío era ser profesora. De ahí que me haya licenciado en Filología Inglesa. Algo que se puede combinar a la... Ver perfil ›

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