El pasado sábado 15 de agosto, una mujer de 33 años falleció en su vivienda del barrio Terrazas de San Jorge, en la localidad de Rafael Uribe Uribe, al sur de Bogotá, mientras se sometía a una sesión de tatuaje a domicilio. Según los primeros informes, la víctima sufrió un paro cardiorrespiratorio alrededor del mediodía y, pese a los intentos de auxilio, murió en el lugar.
Las autoridades aún no han determinado qué provocó la emergencia ni si está relacionada con el procedimiento o con alguna sustancia utilizada. La investigación, a cargo de la Sijín y la Fiscalía, deberá esclarecer los hechos, mientras los forenses practican la necropsia para establecer la causa exacta del deceso.
¿Qué ocurrió durante la sesión de tatuaje?
Según las versiones recogidas por varios medios, el tatuador llegó al domicilio acompañado de otra persona, quien presuntamente habría aplicado a la mujer una sustancia anestésica antes de comenzar el trabajo. Hasta ahora se desconoce qué producto fue, en qué cantidad se administró y si pudo desencadenar una reacción adversa.
Los investigadores han incautado agujas, tintas y pigmentos utilizados en el procedimiento, que serán analizados en laboratorios para comprobar si contenían componentes tóxicos o no autorizados. También se busca reconstruir la cronología exacta de los minutos previos al colapso.
La investigación y las advertencias sanitarias

Hasta el momento no se han producido capturas ni se ha imputado cargos a nadie. El tatuador y su acompañante han sido identificados y han prestado declaración, pero su responsabilidad aún no está determinada. La Fiscalía espera los resultados de los peritajes forenses para avanzar en el caso.
Este suceso ha reabierto el debate sobre la regulación de los tatuajes a domicilio. La Secretaría de Salud de Bogotá ya había alertado en mayo de 2026 sobre los peligros de tatuarse bajo sedación en centros no autorizados, especialmente cuando se emplean anestésicos sin supervisión médica. El concejal Jairo Avellaneda pidió más controles y recordó un caso similar ocurrido en Medellín durante la feria Expotatuaje.
La recomendación de las autoridades es acudir a establecimientos autorizados y verificar que cumplan las condiciones sanitarias. En este caso, la investigación determinará si hubo negligencia o si se trató de una reacción imprevista.
Mientras tanto, la familia de la víctima espera respuestas. El dictamen forense será clave para conocer la verdad y, en su caso, depurar responsabilidades. Este trágico suceso sirve de advertencia sobre los riesgos de realizar procedimientos estéticos en entornos no controlados.
