Si el tatuaje huele mal es una señal de que algo no funciona bien, porque de estar todo normal eso no debería ocurrir. Aunque los tatuajes malolientes no son frecuentes, tampoco son algo tan raro.
Muchas veces el olor desagradable puede ser uno de los primeros signos de un determinado problema, no siempre es algo que deba preocuparnos. En este artículo, exploraremos algunas de las causas de por qué un tatuaje huele mal, y cómo prevenir que vuelva a ocurrir en el futuro.
¿Por qué un tatuaje huele mal?
La causa principal por la que un tatuaje huele mal es debido a una infección bacteriana o fúngica. Cuando te haces un tatuaje, las agujas perforan la piel, lo que a su vez expone el cuerpo a posibles gérmenes.
Si el material utilizado para tu tatuaje no es estéril o si el tatuador no sigue el protocolo adecuado de higiene y cuidados posteriores, puede provocar una infección.
Si la infección no se controla ni se trata, puede hacer que tu tatuaje huela.
Otra causa potencial de un tatuaje que huele mal es una reacción a la propia tinta. Algunas personas son alérgicas a ciertas tintas colorantes para tatuajes. Si tienes una reacción alérgica a la tinta utilizada en tu tatuaje, puede producir un olor desagradable en la zona del tatuaje.
Otro factor puede ser la piel y la higiene de la persona que pueden contribuir a que aparezcan olores característicos. Cuando te haces el tatuaje la aguja que perfora la piel puede causar sangrado.
Si la piel está sin lavar puede producir un olor más intenso. Al terminar el tatuaje y cubrirse con una venda si no lo cambias con regularidad pueden acumularse bacterias, gérmenes y producir mal olor.
También, la tinta que se utiliza puede tener un olor similar a la goma o al plástico, y ese olor se puede percibir mucho más en espacios pequeños y cerrados
¿Cuáles son los signos de un tatuaje con mal olor?
Un tatuaje con mal olor es una señal de infección. Debes saber que un tatuaje recién hecho puede tener un olor leve debido a los fluidos corporales (plasma, sangre, linfa) que se liberan durante el proceso de curación, especialmente si tienes puesto un vendaje adhesivo. Sin embargo, este olor no debería ser fuerte ni desagradable.
Si tu tatuaje emite un olor fétido, fuerte o inusual, y si además sientes síntomas de infección, es una indicación clara de que algo no está bien y debes buscar atención médica.
Signos de un tatuaje infectado que pueden acompañar al mal olor incluyen:
- Un enrojecimiento que se extiende más allá del área recién tatuada o que no disminuye con el tiempo.
- Hinchazón que empeora o persiste después de los primeros días.
- Dolor que aumenta en lugar de disminuir.
- La zona tatuada se siente caliente al tacto.
- Presencia de pus, que puede ser de color amarillo, verdoso o marrón, y puede tener un olor desagradable.
- Fiebre o escalofríos, son signos de una infección más generalizada.
- Pueden aparecer alrededor o dentro del tatuaje líneas rojas que se extienden, lo que puede indicar que la infección se está propagando.
Es importante buscar atención médica de inmediato si sospechas que tu tatuaje está infectado. Un médico podrá evaluar la situación y recomendarte el tratamiento adecuado, que generalmente incluye antibióticos. No darle la importancia debida a una infección puede llevar a complicaciones más graves.
¿Cómo puedes prevenir el mal olor?

La mejor forma de evitar que tu tatuaje adquiera un olor desagradable es tener en cuenta de seguir al pie de la letra los cuidados posteriores que te recomiendo tu tatuador desde el principio.
Empieza por limpiar adecuadamente la zona tatuada. Limpia el tatuaje con un jabón antimicrobiano y agua tibia dos veces al día. Además, siempre utiliza una toalla limpia para secar la zona del tatuaje.
Una vez limpia, aplica una pomada antibacteriana o antiséptica. Esto ayudará a mantener la zona libre de gérmenes. También es importante mantener el tatuaje cubierto con un apósito limpio durante los primeros días para protegerlo de la suciedad y los gérmenes.

Además de una buena cura, asegúrate de que te haces el tatuaje en un estudio de tatuajes estéril y de confianza. Siempre pregunta a tu tatuador por sus prácticas de higiene y comprueba si utiliza agujas desechables y esterilizadas.
Trata de evitar la exposición al sol, protégelo de la luz directa ya que puede retrasar el proceso de cicatrización y provocar complicaciones.
Evita sumergir el tatuaje por periodos prolongados en agua, mantenlo siempre seco y limpio, y seca bien la zona después de lavarlo.
Si notas cualquier síntoma de infección como los que hemos mencionado, busca atención médica de manera inmediata.
Qué hacer si tu tatuaje huele mal
- Es importante tomar medidas para tratarlo lo antes posible. Empieza por limpiar la zona con un jabón antimicrobiano y agua tibia.
- Sécalo suavemente con una toalla limpia.
- No cubras el tatuaje con vendajes, permite que quede al aire libre para ayudar a que se seque y de esa manera evitar gérmenes y bacterias.
- Si el olor persiste o si te aparece cualquier otro síntoma, como pus o secreción verde o amarilla, debes acudir a un médico para que te examine. Estos síntomas podrían ser señal de una infección y habrá que tratarla con antibióticos si es el caso.
- No intentes tratar la infección por tu cuenta con remedios caseros sin consultar a un médico porque esto podría empeorar la situación
- Tampoco te rasques, ni te toques, porque puede propagar la infección y causar más daño.
La mejor recomendación es buscar atención médica de inmediato para recibir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
Los tatuajes a veces pueden adquirir un olor desagradable. La causa más común es una infección bacteriana. Sin embargo, también puede deberse a una reacción a la propia tinta.
Es muy importante hacerte un tatuaje en un estudio que tenga todas las normas de higiene adecuadas y que sea un profesional.
Es indispensable mantenerte atento a cualquier otro síntoma de infección. Siguiendo estos pasos, podrás evitar que el tatuaje adquiera mal olor y que se produzcan otros problemas. De lo contrario consulta de manera inmediata con un médico.