El ta moko y la triste historia del tráfico de cabezas maorís

Ta Moko

Seguramente te suene el ta moko, el arte de tatuar de los maorís en los que se hacían intricados diseños especialmente en la cabeza.

Sin embargo, es posible que no te suene tanto la historia del ta moko que queremos contarte. ¿Sabías que este tipo de tatuajes estuvieron relacionados con el tráfico de cabeza humanas en el siglo XIX?

El arte sagrado del ta moko

Ta Moko Maorí

A los maorís les encantaban los tatuajes, a los que llamaban “ta moko”. El hecho de que gran parte de los diseños se concentrara en la cabeza tiene una explicación: estas gentes creían que esa era la parte más sagrada del cuerpo, con lo que era la preferida a la hora de tatuar.

Además, cada diseño era único para cada individuo, al que se reconocía por el patrón de su tatuaje. En los hombres era habitual tatuar todo el rostro, mientras que en las mujeres se reservaba la zona de la barbilla y los labios.

Un souvenir de mal gusto

Ta Moko Señor

Por desgracia, a finales del siglo XVIII, y durante una de las primeras expediciones a Nueva Zelanda, un inglés llamado Joseph Bank compró un par de cabezas humanas tatuadas. Así, empezó una inquietante moda que llenó las paredes de los salones de Europa de cientos de cabezas tatuadas.

De hecho, llegó a haber tal demanda de cabezas que hubo casos de sinvergüenzas que tatuaron la cara de sus esclavos para vender su cabeza o que incluso tatuaron cabezas de gente que ya había muerto. Así, la costumbre milenaria del ta moko se fue perdiendo. Nadie quería acabar con su cabeza colgada de una pared europea. Por suerte, poco a poco (y sobre todo gracias a las prohibiciones de este horrible tráfico de cabezas en el siglo XIX) la tradición del ta moko va volviendo a su comunidad.

Esperamos que te haya gustado este artículo sobre curiosidades de los tatuajes. Dinos, ¿conocías esta historia? ¿Y esta técnica maorí? Recuerda que puedes contarnos lo que quieras, ¡solo tienes que dejarnos un comentario!


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