Un tatuaje del muérdago, la mágica planta del beso

El muérdago: una planta mágica

El muérdago: una planta mágica

El muérdago es una planta parasitaria de árboles como manzanos, álamos, pinos o encinas. No tiene raíces, eso unido a que sus bayas son muy venenosas y que sus hojas sean perennes, lo ha dotado de un gran misterio, ya que al no tocar nunca el suelo, se consideraba que no pertenecía ni al cielo ni a la tierra.

La magia del muérdago

Muchas culturas le atribuyen poderes mágicos. Ya era usado en ritos de fertilidad en la antigua Roma durante la celebración del solsticio de invierno.

La Gesta escandinava Danorum del siglo XII cuenta que el dios de la Paz, Baldur, hijo de Odin, murió envenenado por una flecha de muérdago. Los dioses se apiadaron de él y le resucitaron. Agradecido por volver a la vida y poder estar con la mujer que amaba, Baldur le concedió el don de perpetuar el amor y la fertilidad de las parejas que se besaran debajo.

Por ello también es planta de la Paz en ese país ya que se creía que, gracias a Baldur, cualquier enemigo que pasara por debajo quedaría inmóvil hasta el amanecer del día siguiente.

Los druidas lo recolectaban con una hoz  de oro

Los druidas lo recolectaban con una hoz de oro

Los druidas galos se reunían en torno a encinas llenas de muérdago para rezar. Durante cinco días tras la primera luna nueva de invierno, recogían matas con una pequeña hoz de oro, cuidando que no tocaran el suelo. Luego se usaban para proteger los hogares de los maleficios colgándolas de dinteles.

El cristianismo lo humilló con su propia versión de la historia: en un principio era un árbol, pero como Jesús fue crucificado en una cruz hecha de madera de muérdago, Dios lo maldijo condenándole a vivir como arbusto parásito de un árbol noble sin poder arraigar de nuevo en la tierra. De ahí que ya no se use como adorno en Navidad, sino el acebo, con el que se le confunde a pesar de que no tengan mucho en común.

El acebo, preciosa planta de Invierno que se confunde habitualmente con el muérdago

El acebo, preciosa planta de Invierno que se confunde habitualmente con el muérdago

Es, por lo tanto, una planta muy interesante como tatuaje, ya sea sola como enredadera en torno al ombligo o a los brazos, o formando parte de un dibujo más extenso, por ejemplo, en las ramas de un árbol que nos cubra la espalda.

Yo no voy a tatuármelo, pero llevo una ramita sobre la cabeza a ver si tengo suerte y cae algo.

Más información – Un tatuaje de Santa Claus a.k.a Papá Noel

Fuentes – Wikipedia

Fotos – Wikipedia, ancient fantasy, hogarutil.com

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *