Piercings que no se vean a simple vista

Tipos de piercings

Gran parte de los piercings que conocemos quedan más que visibles. Es frecuente que sean las orejas, la nariz o la boca las zonas elegidas cuando pensamos en ellos. Pero hoy te vamos a mostrar los piercings que se no se vean a simple vista. Aunque lógicamente en algunos momentos siempre serán descubiertos.

Quizás son menos frecuentes, pero existen. Como no se asoman de igual manera, nadie sabrá realmente qué es lo que ocultas por todo tu cuerpo. No está de más el dejar algo sin contar, para que en determinados momentos pueda llegar a ser toda una sorpresa. ¿No crees?. ¡Descubre cuál de estos lugares para el piercing te gusta más!.

Piercing en el ombligo

Uno de los lugares más frecuentes a la hora de hacerse un piercing es el ombligo. Tras pensar en el rostro, llega esta parte del cuerpo. Sin duda, es uno de los más sensuales pero que permanecen oculto la mayor parte del año. Quizás en verano con la playa o piscina, tu secreto mejor guardado salga a la luz. Aunque quizás hoy en día se ha quedado en un segundo lugar, siempre tuvo gran éxito, a pesar de que también puede llevar sus riesgos como piercing que es. Algunas inflamaciones o el rechazo pueden estar presentes en él. Aún así, es una de las grandes opciones cuando hablamos de piercings que no se vean.

Piercing en el ombligo

Piercings que no se vean en los genitales

Conocidos también por la gran mayoría, pero temidos por otros tantos. Una de las zonas más delicadas y sensibles del cuerpo también puede verse ataviada con algún que otro tipo de piercing. Las mujeres pueden elegir zonas como el pubis o los labios, tanto mayores como menores para decorarlos con un piercing. Hay que tener en cuenta que debido a ellos podemos tener problemas como infecciones, inflamaciones o sangrados. Los hombres, eligen el frenillo, el glande o el escroto para lucir este tipo de piercings.

Piercing en las caderas

Piercing en la zona de las caderas

Si bien ya hemos visto cómo el ombligo era uno de los lugares elegidos, también a su alrededor hay bastantes zonas propicias para ello. Las caderas son elegidas para poder lucir unos pequeños adornos como estos. Este tipo de perforaciones son similares a las que nos hacemos en las cejas. Es por este motivo que la curación y cicatrización se llevará a cabo antes de lo esperado. Al destacar los huesos de esta zona del cuerpo, hace que se convierta en uno de los piercings más sensuales. Lo más habitual es llevar uno a cada lado de la cadera.

Parte baja de la espalda decorada con piercings

Ocurre muchas veces que cuando nos vamos a sentar, nos damos cuenta de que el pantalón que llevamos es de tiro bajo. Esto es que todavía se puede bajar un poco más y mostrar más de lo que nos gustaría. Así que, a una de que ocurra, nada como dejar que se vean unos piercings. Sí, en la zona de la espalda también se pueden lucir. Quizás no sea de los más comunes, pero parece que van generando más adeptos poco a poco. De nuevo, estamos ante una idea que podemos llevar de distintas maneras. Puedes optar por un piercing a cada lado o por realizar una especie de diseño o figura gracias a ellos.

Piercing en la espalda

Piercing en los pezones

No podemos negar que también son bastante populares. Claro que hay que señalar que se trata de una zona bastante dolorosa, como ocurre con los genitales. Además de notar el dolor justo en el momento de su colocación, también los días posteriores sentirás varias molestas en la zona. Algo que es totalmente normal. En este caso, también tanto hombres como mujeres pueden optar por un estilo como éste. Estas últimas deben de usar un sujetador deportivo hasta que el piercing esté curado para evitar mayores complicaciones.


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Susana Godoy

Desde pequeña tenía claro que lo mío era ser profesora. De ahí que me haya licenciado en Filología Inglesa. Algo que se puede combinar a la... Ver perfil ›

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