Los tatuajes de mentira están proliferando últimamente. Desde las famosas calcomanías, a la henna hecha al borde de las playas, a los tatuajes simplemente pintados con rotulador, son una solución fácil, barata y temporal para los más miedosos.
Si alguna vez te has preguntado qué estilos y opciones tienes para conseguir tatuajes de mentira, ¡en este artículo veremos unos cuantos!
Calcomanías, un éxito de los ochenta y los noventa
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Recuerdo que uno de los regalos estrella de finales de los ochenta y los noventa en las bolsas de patatas (y de pastelitos) eran las calcomanías. En verano, te podías llenar el brazo de tatuajes de mentira (normalmente de diseños absurdos, como bichos o caracolas) y sentirte como un motero descarado.
Las calcomanías duraban entre un día y una semana (depende de lo fuerte que te frotaras al ducharte), y se usaban poniendo el cartoncito donde venían bajo un chorro de agua para adherir el tatuaje a la piel.
El henna, el gran protagonista de las playas
Otro de los grandes protagonistas en las playas eran los tatuajes henna. Ah, qué nostalgia, qué cálidas noches de verano luciendo mi dragón de la suerte en el hombro derecho. Eso sí, los primeros días desteñía y te dejaba la ropa hecha unos zorros.
Estos tatuajes duraban unas dos o tres semanas y si te ponías moreno mientras tanto, la marca blanca que dejaban podía durar todo el verano.
(Fuente).
Tatuajes metálicos, los más modernos
Finalmente, otro de los tatuajes de mentira de los que vamos a hablar son los tatuajes metálicos. Herederos de las calcomanías, más o menos se aplican igual, pero tienen un diseño pensado para un público más adulto, ya que la mayoría imitan piezas de joyería.
Los tatuajes de mentira son una opción curiosa para los que no se atrevan con un tatuaje de verdad, ¿no te parece? Dinos, ¿qué opinas sobre este tipo de tatuajes? ¡Recuerda que puedes contarnos lo que quieras con un comentario!